La implicación laboral

Parémonos a pensar en algo tan importante como es la implicación por parte de un trabajador hacia su empresa.

¿Influye la implicación de los trabajadores en el éxito de las empresas?

¿Suelen las empresas obviar la implicación de sus trabajadores?

Si es algo tan importante…

¿por qué dejar esta búsqueda de implicación solamente en manos del propio empleado?

Actualmente muchas empresas referentes en sus sectores marcan una tendencia de inversión de parte de sus beneficios en sus propios recursos humanos, introduciendo conceptos como el de “empresa saludable” donde el principal protagonista es el factor humano. Muchos pensarán que son empresas que, debido a sus elevados beneficios, derrochan el dinero en este sentido.

¿Realmente malgastan o invierten?

Pongámonos por un momento en la piel de un trabajador de cualquier empresa, grande o pequeña. Entramos al trabajo a las 8:00hh, nos sentamos en nuestro puesto de oficina y comenzamos la jornada, sabemos qué tenemos que hacer y el ritmo que nos marca la empresa para ello. Llevamos a cabo nuestro trabajo de forma adecuada, tomamos un descanso para el desayuno, en el que tomamos un café con nuestro compañero de todos los días porque es el que mejor nos cae y nos comprende.
De vez en cuando nuestro jefe aparece, y nos da la enhorabuena por nuestro trabajo y una palmadita en la espalda o, por el contrario, no está contento y nos echa en cara la mala actuación de un compañero o la nuestra propia.
Llegada cierta hora lo más probable es que ya estemos pensando en salir de allí y en lo que vamos a hacer cuando lo hagamos incluso cayendo en el propio absentismo laboral intencionado…

Aunque pueda parecer una situación pesimista la que acabamos de plantear es la más común en los puestos de trabajo.

Las empresas más innovadoras y con mayores tasas de crecimiento apuestan fuertemente por tener en plantilla a personas felices. Si, felices! Cuando hablamos de una persona feliz, hablamos de alguien que llega a su puesto de trabajo con ganas, no solo de hacer su trabajo, si no de ayudar a sus compañeros, de poner a disposición de su empresa toda su creatividad y su empuje.

Porque, a fin y al cabo, una persona feliz en su trabajo, puede llegar a aportar el 100%. Por eso, cuando una persona percibe que su empresa, no solo le paga su salario a final de mes, sino que también se esfuerza por aportarle felicidad, se consigue un plus de implicación por parte de esta

El trabajador se siente más identificado con su empresa y con el trabajo que tiene que llevar a cabo, esforzándose mucho más por su empresa y, permítanme la incongruencia, con mucho menos esfuerzo. Y, llegados a este punto…

¿Alguien me podría decir si alguno, empresa o trabajador, sale perdiendo?

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